30 days to go

30 07 2009

Durante estas últimas semanas los días se me han hecho extremadamente largos e improductivos, aunque bien mirado esta característica es natural de las vacaciones de verano (almenos de las mías). Aun así las cosas van avanzando poco a poco, pero lo importante es que avanzan. El lunes recogí ya mi visado sin ningún tipo de problema, por lo que me saqué de encima uno de los muertos más gordos (lo que equivaldría a unos 200 kilos :P). Al fin y al cabo el trámite fue más sencillo de lo que parecía. A pesar del espectáculo que me montó la mujer del consulado por llevar una foto más pequeña que el recuadro del formulario, no hubo ningún contratiempo, algo que ya me imaginaba (pero sin dejar de cruzar los dedos).

Como no había visto antes ningún visado tenía curiosidad por saber cómo serían. Yo me imaginaba algo como un sello feote pegado de mala manera, pero me sorprendió ver que era una pegatina que ocupa una página entera, muy parecida a la página de datos del pasaporte (y bastante bien pegada, se ve que se esmeraron).

Mi llave para entrar (y quedarme) en Japón

Mi llave para entrar (y quedarme) en Japón

Ahora el trámite burocrático más importante que me queda por hacer en tierras hispánicas es buscarme un seguro para el primer mes de estancia (otro muerto de 200 kilos), ya que una vez allí nos podemos hacer uno del gobierno (así nos pueden implantar chips y hacer experimentos extraños sin que nos quejemos). Espero poder tenerlo arreglado la semana que viene, aunque aún no se muy bien cómo me lo montaré :?.

Aparte de esto rellené un par de formularios que me envió la universidad para que me apuntase a algunos programas interculturales. Concretamente son el Home Visit Program, que se trata de visitar una familia japonesa algunos fines de semana para que los que nos alojamos en residencia podamos interactuar un poco con la vida familiar del país, y el Speaking Partner Program, en que se nos asignará un estudiante nativo de la universidad para que podamos practicar conversación y para que nos pueda ayudar a adaptarnos a la vida nipona (trámites burocráticos, cómo comprarse un móvil…). Además hay alguna otra actividad a la que nos podemos apuntar una vez hayamos llegado, como la visita a Kyoto que se hace el día 4 de Setiembre  (sin duda un must do), o el Experience Japan Program, que consistirá una serie de actividades culturales que se irán organizando a lo largo del curso.

¡¡Ay, que ganas de empezar con todo!! (y de acabar con los papeleos de una puñetera vez, aunque me temo que me perseguirán durante todo el año).

Y bueno, este viernes pasaré a matricularme a la UAB (pequeño detalle) y tendré otra cosa más hecha. A ver si la próxima vez hablo por fin del tema del alojamiento, aunque la verdad no se si esperar a que me confirmen cuál será mi residencia… no sé, ya veremos.

Hasta entonces, un saludo a todos los lectores.

もうすぐ日本に出かける!





Hacerse un visado

25 07 2009

Estos últimos días he estado recibiendo varios mails de la universidad japonesa para ir ultimando algunos detalles antes de empezar el curso (¡apenas un mes!), pero iré por pasos y empezaré con el tema del visado, algo bastante importante y un poco complejo.

Para empezar, decir que la gente con nacionalidad española no necesita hacerse ningún tipo de visado para estancias más cortas de 90 días. En cambio, si la estancia es mayor y/o los motivos son tales como trabajar o estudiar, se necesitará obtener un visado en la embajada o consulado japonés más cercano. El CoE del que hablé en la anterior entrada es un documento imprescindible para que el visado pueda ser expedido. A modo de resumen, el material necesario es el siguiente:

En principio teniendo todo eso en regla ya es suficiente, y digo en principio porque para esas cosas los japoneses son más bien quisquillosos. Todavía no tengo el visado en mis manos, pero supuestamente este lunes tendría que estar listo. De todos modos cuento un poco mi “aventura” ya que no tiene desperdicio.

El lunes me dirigía alegre y feliz hacia el consulado en Barcelona (lo tengo relativamente cerca, pero aún así me lleva hora y media de viaje) y cuando por fin llegué me dijeron que estaba cerrado porque era fiesta nacional en Japón… qué bien -_-; (más tarde descubrí que era el “umi no hi”). Bueno, qué se le va a hacer, volví el miércoles tras comprobar que no fuera el Día de las Castañas o el Día del Pepino de Mar.

La única foto que encontré sin hordas de ecologistas protestando enfrente

La única foto que encontré sin hordas de ecologistas protestando enfrente

La verdadera aventura empezó al entrar en el edificio, sobretodo por los controles de seguridad ridículamente exagerados. En primer lugar me acerqué a la recepción, donde después de mostrar mi DNI e indicar el destino y motivo de mi visita me entregaron una tarjeta magnética. Esta tarjeta da acceso a la zona de ascensores, restringida por unos torniquetes que se activan al pasar la tarjeta. Una vez en el piso correspondiente me encontré con una puerta azul llena de paneles numéricos, timbres y diferentes rarezas (parecía más la puerta de una caja fuerte que no la de una oficina). Tras llamar al timbre la puerta se abrió y dentro me esperaba un guardia de seguridad, quién me indicó que pasara la bolsa por el scanner. Hasta ahí normal, pero me disponía a cruzar el arco de seguridad cuando me frenó para pedirme que antes me desinfectara las manos con una jabonera que había al lado de la puerta. Mi reacción fue la de poner una cara de WTF mientras procesaba lo que me acababa de decir. En fin, si me tengo que lavar las manos, pues me las lavo. Después de pasar por el arco me pidió el DNI (again) y finalmente pude dirigirme a la ventanilla.

A partir de entonces todo fué algo más normal, aunque pobre de mi, la foto que llevaba era una foto de carné corriente y moliente, y no de la medida póster que pedían, por lo que la mujer no paró de quejarse y poner caras raras, aunque finalmente me la aceptó (no me han llamado, por lo que supongo que coló, crucemos los dedos). Después de entregarlo todo (incluido el pasaporte, dónde se supone que tienen que imprimir/pegar el visado) el guardia me devolvió el DNI (por mi que de mientras le había estado sacando las huellas y haciendo exámenes toxicológicos) y pude marcharme. Para salir tuve que meter la tarjetita magnética por una ranura y por fin fui libre. Me sentía como si acabase de completar el nivel de un videojuego. Si hacen todo esto para poder acceder al consulado no quiero ni imaginarme qué me harán cuando pise tierras niponas… en fin ya se verá.

Y bueno, por hoy lo dejo ahí, que contar toda la historia me ha dejado exhausto 😛 Ya contaré a partir del lunes si he conseguido sacarme el visado o si tengo que pulsar el botón de Retry en el menú inicial. Por ahora aún me quedan algunas vidas extras.





Certificate of Eligibility

15 07 2009

Como ya me olía en la anterior entrada, los papeles que me tenían que llegar desde la universidad estaban al caer, y finalmente han llegado esta mañana. De hecho el lunes ya recibí un mail de la compañía de mensajería DHL informándome que un paquete salía de su delegación de Osaka. Además me facilitaron una dirección para que pudiese ir siguiendo el trayecto de la documentación casi a tiempo real.

Osaka - Hong Kong - Leipzig - Barcelona en 2 días. No está mal...

Osaka - Hong Kong - Leipzig - Barcelona en 3 días. No está mal...

Así pues, poco después del desayuno ha venido un amable señor que, previa firma al canto, me ha entregado este colorido paquete.

No es un Happy Meal, aunque pueda parecerlo

No es un Happy Meal, aunque pueda parecerlo

Como era de esperar, el deseado paquetito venía relleno de papeles destinados a ponerme de los nervios con temas referentes a los seguros médicos y la pasta que tengo que desembolsar para poder procrastinar estudiar durante un curso entero en el paraiso de las máquinas expendedoras. Pero lo más importante que venía en el sobre era el famoso Certificate of Eligibility (CoE), documento imprescindible para poder tramitar el visado de estudiante, cosa de la que no se cansan de repetir reiteradamente. Este documento es una cartulina del tamaño de medio folio (me lo imaginaba más grande) expedido por el Ministerio de Justicia de Japón y que da permiso para solicitar un visado por un máximo de un año como estudiante universitario. Lo próximo será acercarse al Consulado, pero esperaré a que mis compañeras reciban sus papeles.

Papelicos (encima está el CoE)

Papelicos (encima está el CoE)

A parte también venía un folleto com mapas de la universidad y sus diferentes campus, acompañado de un listado de todo el profesorado con sus respectivos despachos, todo en perfecto japonés (cómo no :D). Almenos no tendré excusa para perderme en la facultad y podré encontrar las clases sin mucha dificultad (cosa que no pasaba en mi propia facultad de la UAB ¬¬). Aquí podeis ver un idílico plano del campus principal al estilo Disney World.

Es muy tranquilizador que cuenten con 6 desfibriladores en el campus

Es muy tranquilizador saber que cuentan con 6 desfibriladores en el campus

Ahora pues me toca ir rellenando más formularios, ver lo que hago con el seguro médico y acabarme de pensar qué hago con el alojamiento, tema del que seguramente hablaré en la próxima entrada. Qué ganas que tengo ya de poder decir la famosa frase de Hannibal Smith:

Me encanta que los planes salgan bien





Lo que NO me puedo llevar

12 07 2009

A la hora de hacer las maletas es tan importante saber lo que será necesario como lo que uno no puede o debe llevarse. Ahora que ya tengo maleta he empezado a pensar en ello más seriamente, pero no es una tarea fácil.

Pero no os tenéis que preocupar, no os voy a dar la vara con divagaciones tan poco interesantes como útiles, sólo quiero mostrar algunas cosas que me es imposible llevarme pero que por distintas razones echaré mucho de menos. Estas son simplemente una muestra representativa (no están necesariamente en orden):

  • Ordenador: Más que el aparato en sí (que como todos de vez en cuando se cuelga y hace otras cosas paranormales), es lo que hay dentro. Desde mis archivos personales, fotos, dibujos, y muy especialmente la música… No sé, quizás debería comprarme un disco duro portátil… 😕
El Cerebro de la Bestia... no, eso era la Super Nintendo

El Cerebro de la Bestia... no, eso era la Super Nintendo

  • Guitarras: No soy bueno tocando, en realidad me quedan muchas cosas que aprender, pero aún así me gusta mucho tocar. La guitarra es una buena herramienta para aprovechar los tiempos muertos y quitarse el estrés de encima, y echaré de menos tener una a mano… Aunque no descarto buscarme una de barata para acabar con el síndrome de abstinencia 😛
Foto de familia

Foto de familia

  • Blanquet: Ese es mi gato. Siempre que no está durmiendo lo tengo pegado a los pies, por lo que el sentimiento de añoranza creo que será mútuo. Espero que no se olvide de mí durante los meses que esté fuera 😦
Miau

Miau

Y bueno, ya conocéis algunas de las cosas que me sabrá mal dejar atrás. Por supuesto ante todo están las personas, pero ese ya es otro tema. En fin, voy a empezar una nueva vida en un país lejano y eso conlleva separarse de cosas que me han acompañado día a día, pero ya se sabe, en esta vida hay que probarlo todo y esta es una experiencia que he estado esperando durante muchos años, por lo que me voy a ir contento 🙂 Sólo será un “hasta pronto”, por lo que no hay nada de que preocuparse.

Y con esto concluyo este artículo de relleno para disimular que no tengo nada interesante que decir, espero escribir pronto con noticias más interesantes (en especial la llegada de mi Certificado de Elegibilidad, que debe estar al caer). Y bueno, con eso os dejo hasta le próximo post.

じゃね!¡Hasta la vista!





Continuando con los preparativos

7 07 2009

Poco a poco voy preparando las cosas que tengo que llevarme, aunque la sensación de desconcierto es creciente. Simplemente me cuesta imaginar lo que voy a necesitar y temo acabarme olvidándome de alguna cosa importante, por lo que empiezo a sentirme algo inquieto. Aun así intento centrarme para aprovechar bien el tiempo que me queda antes de partir (apenas un mes y medio).

Las últimas semanas de exámenes y trabajos, que comportaron muchas horas de lectura y ordenador, me dejaron la vista algo trastornada, así que intento evitar estar demasiado rato delante del monitor. De todos modos mi capacidad de concentración continúa algo mermada y no me deja hacer algunas cosas como meterme más de lleno en los preparativos o estudiar japonés, pero bueno, espero que en unos días se me acabe pasando y pueda ponerme en ello.

Estos últimos días no he hecho gran cosa, la verdad. Fui a mirar maletas pero como no tengo idea del tema no me aclaré, así que lo tengo aún pendiente aunque espero solucionarlo esta semana. Algunas cosas que sí tengo, como avanzé en la anterior entrada, son la mochila y las toallas. La mochila realmente me hacía falta, ya que la mía, además de seguirme desde el instituto, ya tiene más agujeros que un gruyere y no es plan de ir así de haraposo por Japón. Por suerte encontré una que creo que me irá bien. Ligera, robusta, y encima puedo llevar el portátil en ella, creo que no se puede pedir más.

Sólo le falta el bolsillo de Doraemon

Sólo le falta el bolsillo de Doraemon

El tema de las toallas puede parecer una estupidez, pero quería comentarlo porque creo que la microfibra es un gran invento para los viajeros. Estas pesan menos de la mitad que las normales y ocupan nada y menos. A primera vista parecen gamuzas para quitar el polvo, pero por lo que he visto son realmente muy prácticas y me dejarán un espacio libre y valioso dentro de la maleta (no se si llenaré los 30 kilos permitidos pero prefiero ir sobre seguro).

Son toallas, de verdad

Son toallas, de verdad

Y poco más puedo decir por ahora. Hoy me he comprado un ratón para el portátil y me he preparado un compendio de diccionarios y libros de gramática digitalizados para lo que pueda pasar, nunca está de más ir preparado. Espero poder reemprender pronto el estudio para evitar que mi japonés se oxide aún más, ya que quiero disfrutar al máximo mi estancia, y ello depende en gran parte de mi facilidad para desenvolverme bien en japonés, algo que deseo profundamente.

Espero llevar noticias más interesantes en la próxima entrada, aunque ya sabéis que lo bueno empezará el 28 de Agosto. Así pues, ¡nos leemos hasta entonces!